El juego de Poker ha sufrido diversos cambios con el paso de los años y de esta manera surgieron varias versiones. Aunque algunas cosas se mantienen constantes en todos los estilos de Poker.
Algo básico es el tipo de cartas. Para jugar al Poker precisa un mazo de cartas francesas (52 cartas), de acuerdo a la variación de Poker que esté aplicando utilizará los comodines.
Otra cosa que suele mantenerse constante en todos los estilos de Poker es el valor que se les asigna a las cartas. Es importante remarcar que los “palos” no le otorgan a las cartas un mayor valor en el juego.
Esta es la asignación de valores que tienen las cartas en el Poker: As (el mayor), Rey (K), Reina (Q), Sota (J), 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3 y 2 (el menor).
A la hora de apostar, los jugadores se pueden encontrar con las siguientes alternativas: al comenzar el juego todos deberán hacer una “apuesta inicial” que comprende un monto fijo para todos, estipulado previamente.
Con esta apuesta inicial del Poker los jugadores obtienen el derecho de participar del juego y, con este transcurriendo, se presentan otras opciones de apuestas.
Los apostadores podrán IR (igualar la apuesta actual como para seguir en el juego), NO IR (implica devolver las cartas y perder el dinero apostado), SUBIR (se debe igualar la mayor apuesta actual y luego aumentarla), o PASAR (el jugador cede su turno tratando de ver cómo actuarán los otros participantes).
Dejando de lado la parte de las apuestas, que es una de las cosas más atractivas que tiene el juego del Poker, ganará el juego aquel participante que logre una mejor combinación de cartas.